interesante articulo de Nuria García

Ayudar con la Asertividad a nuestros hijos (y a nosotros!)

Si en tu día a día te resulta muy complicado conseguir que escuchen tu opinión, ¿te imaginas hacerlo cuando vas al cole y tan sólo tienes 9 años? Siempre decimos que la violencia no es la solución, que hay que hablar… ¿pero cómo puedes enseñarle a tu hijo/a a defender sus derechos sin usar la violencia en un mundo cada vez más agresivo? Hoy te vamos a hablar de una palabra: asertividad.

La asertividad es un estilo de afrontar los conflictos que permite sentirnos bien con nosotros y al mismo tiempo que los demás nos respeten. La asertividad comprende desde técnicas sencillas a otras más complejas como la negociación. Así que hoy vamos a profundizar en la parte más sencilla. Quizás no sólo ayuden a tu hijo/a sino a ti también cuando te dirijas a él/ella.

Por un lado, es importante hablar con la persona que está haciendo algo que nos molesta o enfada describiendo los hechos que nos molestan (parece evidente pero rara vez lo hacemos, simplemente lo damos por hecho). A continuación debemos expresar cómo nos hace sentir esa situación y para finalizar lo que sucederá en caso de continuar con ese comportamiento.

Además es importante que nuestros gestos acompañen a esas palabras. Ayuda mucho mirar a los ojos, hablar sin titubear y estar seguros/as de nosotros/as mismos/as cuando nos dirigimos al alguien.

Por ejemplo, sería bueno que tu hijo pudiera decirle sin titubeos y sin bajar a la mirada a ese/a niño/a que siempre le coge las cosas sin permiso:

Cada vez que me quitas el juguete de mis manos, me enfado mucho, así que intenta pedírmelo la próxima vez y cuando termine de jugar te lo daré.

 

hechos

 

Te sorprendería cómo muchos niños/as y adolescentes que vienen al estudio les cuesta leer los sentimientos de los demás. Siempre suponemos que lo que nosotros pensamos lo piensan los demás y descubrir que hablar o actuar de una determinada manera genera malestar puede cambiar más de un comportamiento. Desgraciadamente, no siempre se obtiene la respuesta esperada. Así que si el plan A no funciona y sigue sucediendo la misma conducta, hoy te hablamos de tres técnicas que pueden serte útiles:

Técnica del disco rayado: Se trata de ser tan pesado/a como lo es la otra persona y repetir una y otra vez con tranquilidad tu punto de vista: Sé que te gusta mi juguete, pero no te lo voy a dejar ahora. Sí, sé que te gusta mi juguete, pero no te lo voy a dejar ahora…No te lo voy a dejar, no te lo voy a dejar…. Puede que parezca repetitiva pero está demostrado que esta técnica es efectiva. Seguramente es la que utiliza tu hijo/a para conseguir lo que quiere…. Imagínate si tú te mantienes firme y de ti sólo obtiene lo mismo, seguramente acabará cansándose.

Técnica del acuerdo asertivo:  Admite una parte de tu culpa pero lo separa de lo que quieres conseguir. Eso desmonta a la otra persona porque se ve reforzada. Por ejemplo: Sí, sé que llevo mucho tiempo con mi juguete, pero es mío y me apetece jugar con él 10 minutos más.

Técnica del aplazamiento asertivo: Si vemos que la discusión empeora, lo mejor es decirle a tu hijo/a que lo hable más tarde con el otro/a niño/a o contigo, de esa forma se romperá el círculo vicioso del enfado que se está generando. Muchas veces  discutimos sin llegar a tomar una decisión y al final acabamos diciendo cosas que no sentimos sólo porque la situación se ha puesto demasiado tensa. Por tanto, si inicias una discusión que sea para lograr algo, no para viciar el ambiente. Siempre le digo a los padres que nadie les dice que deben contestar o tomar una decisión de forma inmediata, muchas veces somos nosotros quienes nos ponemos esa presión. Así que la próxima vez párate, piensa y no te dejes llevar por la impulsividad del momento. Sería bueno inculcarles eso mismo a los peques de la casa. Por ejemplo: No quiero hablar de esto ahora, creo que estamos muy enfadados y no vamos a llegar a ningún acuerdo con el juguete. Más tarde, seguimos hablando.

Por último, me gustaría terminar el artículo de hoy sabiendo tu opinión. ¿Cómo ha influido la asertividad en tu vida? ¿crees que es difícil poder inculcárselo a tu hijo/a y que sirve de algo?

6 thoughts on “Ayudar con la Asertividad a nuestros hijos (y a nosotros!)

  1. Elisabet Responder

    Encuentro el artículo de interés pero siempre me quedo con ganas de tener más claves y técnicas para ser asertivos, quizás con casos prácticos y viendo que no todo el mundo responde positivamente a la asertivodad y reacciona con burla o violentandbte…, que debemos hscer en esos casos? Podríais poner más ejemplos o darnos lecturas complementarias?
    Gracias de una mamá preocupada en la educación de sus hijos y la mía propia!!! Cada día aprendo algo nuevo de mi!

  2. Nuria García Responder

    Hola Elisabet!

    Tienes toda la razón, a veces hay mucha teoría y falla la práctica. Técnicas hay muchas pero es mejor ir afianzando unas pocas y poniéndolas en práctica que no darlas todas de golpe. Lo sé por experiencia, en el estudio es lo que más les cuesta a los papis y a los niños. Encantada de ponerte casos prácticos y seguir profundizando en otros artículos, Pero en tu caso, ¿en qué cosas te cuesta llevarlo a la práctica?

  3. martafg Responder

    Me parece una brillante forma de enfocar cualquier conflicto. Creo que además se transmite seguridad y tranquilidad a la hora de abordar los pequeños problemas cotidianos y les servirá para afrontar cualquier problema en la vida adulta. No sé a partir de qué edad puede ser más efectivo porque con un niño de 3 años como el mío, este tipo de respuestas desencadenan llantos y rabietas que luego hay que esperar con inmensa paciencia a que se pasen. Lo digo, por ejemplo, en acciones cotidianas como pueda ser lavarse las manos y su negativa a hacerlo…Al final y con muchas dosis de paciencia y asertividad (repitiendole que debe hacerlo porque si no no podrá comer, en este caso) creo que consigo que acabe haciendo lo que “debe hacer” y “hasta que” no lo haga, no podrá, por ejemplo, merendar… ¿estoy haciendo lo correcto?. Sé que son cosas muy puntuales pero cada tarea que no le gusta hacer en ocasiones puede convertirse en un conflicto…

    • Nuria García Responder

      Hola Marta!

      Aunque no lo creas, tu comportamiento asertivo ya está haciendo mella en tu peque. El hecho de ver que tu no pierdes los nervios, tratas de tranquilizarlo y acompañarlo es el mejor mensaje que puedes darle. Evidentemente ser asertivo requiere un proceso y no siempre te va a poner la sonrisa que esperas. ¿O , por ejemplo, si en un restaurante llegando a la hora que marca te dijeran que no puedes comer tú te quedarías tan ancha? Las frustraciones a los 3 años y las rabietas son algo habituales. Lo único que te está queriendo decir a su edad es: Mamá no me gusta esta situación. Sin embargo, cómo no puede expresarse igual que tú, lo canaliza de esa manera. Yo estaría más que tranquila porque cada día estás consiguiendo que se prepare a convivir y aprender la palabra “no”. No siempre podemos hacer lo que queremos cuando queremos, hay un tiempo para todo y unas consecuencias al respecto. Gracias por tu comentario!

  4. Alejandra Responder

    Hola, me encanta este tema pero en mi caso, una preadolescente, con mucho carácter ya desde niña, que no entiende que no puede ser solo lo que ella quiera y cuando y como ella diga y que poco a poco esta perdiendo a sus amigas por su comportamiento, que puedo hacer. Lo he hablado con ella y con decir, si, si, ya esta …pero todo sigue igual. Es una niña de gran corazón, odia las injusticias, siempre esta del lado del mas desfavorecido pero sin embargo no consigo hacerla ver que los demás no tienen porque hacer siempre lo que tu quieras. Que puedo hacer?. Como se lo puedo hacer entender, sus amigas están cansando de ceder siempre, lógicamente. Gracias de antemano por vuestros consejos.

  5. Nuria García Responder

    Hola Alejandra! La verdad que tanto la preadolescencia como la adolescencia son momentos complicados para cualquier persona. Como tu dices, una cosa es decirlo y otros hacerlo, por experiencia te digo que el cambio de chip cuesta mucho. Como tu dices, no saber ceder no implica que sea mala ni nada por el estilo. El problema es que ella no sabe hacerlo de otro modo y le cuesta ver otros puntos de vista. Si dices que lleva desde niña siendo así, trataría de buscar cualquier oportunidad para hacerle ver como son las cosas pero a través de que ella llegara a la solución. Ejemplo:
    Tu hija: Mis amigas dicen que tenemos que ver esta peli y yo digo que esta.
    Tú: ¿Y por qué crees que quieren verla? ¿todas la quieren ver? ¿y cómo lo vas a solucionar?
    Tu hija: me enfado y no voy.
    Tú: ¿Y te vas a perder el cine por ello?

    Más que decirle lo que tiene que hacer, ella tiene que ir poco a poco pensando en soluciones y tú guiándola. Necesita darse cuenta que hay más alternativas, pero me imagino que se ofusca en su punto de vista, por eso necesita pensar sobre otros.

    Espero haberte podido ayudar y muchísimas gracias por tu comentario! :)

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