por nuestra experta Nuria García

Bullying. ¿Qué hacer?

Carmen tiene 10 años, es una chica alegre, divertida y muy muy extrovertida, le encanta ir al parque y leer libros apasionantes, sin embargo, su vida ha empezado a cambiar gracias a Ana que se pasa el día diciéndole lo “ballena” que es y lo pringada y pija que parece con esa ropita que lleva al colegio. En cada clase, cada recreo, cada actividad… Carmen no se libra de esa voz que lidera al resto metiéndose con ella y excluyéndola…

Podríamos hablar de Carmen, Pedro….Pero al final, el nombre no importa porque lo cierto es que en los colegios es el pan de cada día. ¿Se podría decir que lo que sufre Carmen es acoso escolar? ¿Qué se necesita para ser denominado acoso o Bullying?

Es importante remarcar que el hecho de pegar, insultar o burlarse de alguien no se considera acoso en sí mismo, el término acoso, se utiliza cuando estos hechos que hemos citado son una práctica constante y no puntual y además una de las personas está en inferioridad con la otra (asimetría de poder), ya sea porque es más fuerte físicamente o psicológicamente. Hay diferentes tipos de acoso y a continuación os lo resumimos en esta infografía.

Maltrato entre iguales

A pesar de los diferentes que son cada uno, todos ellos tienen como objetivo el intimidar o someter a una persona porque tiene alguna característica que le hace destacar, bien sea por una forma de vestir distinta, sobresale académicamente, por su raza o incluso porque sus padres hacen actividades divertidas y tiene el último móvil del mercado…etc Cualquier excusa es buena, porque no hay que olvidar que quien acosa, suele tener baja autoestima y falta de habilidades sociales, así que esos sentimientos de envidias los va a canalizar de la peor manera posible: amenazando, aislando del resto al chico/a, pegando, burlándose, usando rumores falsos, collejas, zancadillas, escondiéndole o quitándole sus cosas…

Enfrentarse a ese hostigamiento diario, no sólo supone un suplicio para los hijos/as, también para los padres. Por eso, hoy vamos a intentar la difícil de tarea de ayudaros mediante unos consejos útiles que no debéis de olvidar cuando nos enfrentamos al Acoso escolar.

pinterestsd bullying

  1. Nada de nervios. Cuando tu hijo/a te lo cuente o tú te enteres, trata de tranquilizarte. Lo que menos necesita tu hijo/a es que tú añadas más presión a una situación suficientemente difícil. En su lugar, trata de ser positivo/a y ayúdale a que tenga herramientas para solucionar esta situación.
  1. Una baja autoestima y sentirse impotente, agrava el problema. Así que fomenta que siga siendo quién es, que crea en él y que no piense que tiene la culpa de lo que está sucediendo o que está solo/a. Tú estás de su lado, así que ahora podréis conseguir frenarlo y encontrar una solución.

Actuar de forma separada y conjunta. Por tu parte, como padre o madre puedes acudir al colegio e informar a su tutor y a la dirección del centro de lo que está sucediendo para que puedan mediar entre agresor y víctima, en muchos colegios hay programas de mediación entre alumnos y en todos hay un protocolo de actuación en estos casos, si como adulto denunciarías una agresión, como padre de un niño que está sufriendo acoso tienes esa misma opción. En el caso de tu hijo/a, recuérdale que ser agresivo no va a solucionarlo sino a empeorarlo y tratar de elaborar una lista con las situaciones en las que le acosan y qué cosas podría hacer. Por ejemplo:

Cada vez que voy al recreo, nadie juega conmigo y se ríen de mí.

  1. Aléjate de dónde están jugando esos agresores.
  2. Ignórales o mantente ocupado para que se cansen de ti. Seguramente lo que más “gracia” les hace será tu reacción: ponerte rojo, chillar… No debe demostrarle que le tiene miedo o que le importa lo que le están haciendo. Te pongo un ejemplo clásico, ¿nunca te ha pasado que tu hijo/a viene y la profe le dice que no para de hablar y él te dice que no habla y sólo le está diciendo al de atrás que pare de molestarle? Mi consejo a esos niños/as es: pasa de él/ella complemente. No hay nada más aburrido que no te hagan ni caso, al final irán a por otra persona.
  3. Conocerse mejor víctima y acosador solos. Parecerá una locura, pero mi experiencia me dice que es más fácil pegar o meterte con alguien con el que no hay ningún vínculo. Es más, en la asociación dónde trabajaba, formábamos grupos de trabajo dónde mezclábamos a todos y tenían que trabajar codo con codo y en equipo. ¿Cuál fue el resultado? Que más que pegarse, lo que empezaron a hacer fue ayudarse y entender la situación de cada uno. El “ogro” ya no era tanto y al que consideraban “pringado” tampoco. El más organizado le prestaba el material (ya no tenía que robárselo) y el más fuerte le defendía del resto. ¿Por qué? Porque después de haber compartido juegos y conocerse mejor, se sentían entre todo más en deuda los unos con los otros. Todos habían dejado de temerse. No sólo en la asociación, en alguna ocasión en el estudio, se ha hablado con los padres de ambos y se ha acordado que los/as niños/as quedaran un día a merendar. Después de ese día o unos cuantos, el problema también había quedado resuelto. ¡Ojo! Esto se ha intentando cuando el acoso estaba en sus fases iniciales o cuando eran niños, en ningún caso en fases severas.
  4. Y la mejor opción sin duda es la de formar su propio grupo con otras personas distintas o las propias personas que sufren el acoso o incluso convencer a tus amigos para que también te defiendan y tú harás lo mismo cuando a ellos les suceda. Entre todos se consigue más que uno solo. Y es imposible que tu hijo/a no pueda ir consiguiendo gente que tampoco le gusta esa persona y su comportamiento.

 Y ahora, me encantaría saber tu opinión o experiencias acerca de este tema ¿tu hijo/a se ha visto envuelto en algo así? ¿Qué medidas habéis tomado?

14 thoughts on “Bullying. ¿Qué hacer?

  1. Silvia Responder

    Hola Nuria
    Muy interesante tu artículo aunque yo discrepo (desde mi experiencia) en un par de puntos. Mi hija mayor (va a cumplir 10 años en diciembre) está sufriendo desde principio de curso los malos tratos de una compañera. Se supone que es “entre iguales”, más que nada porque el año pasado eran amigas. Y este es uno de los puntos en los que discrepo, porque ya se conocen, no me va a servir de nada que sigan conociéndose. Antes eran amigas y ahora ya no lo son, porque a esta niña se le ha cruzado mi hija. Dice que le cae mal, así, de repente.
    Y en este caso la niña que acosa no tiene baja autoestima, al contrario, se cree la reina. Y por eso se permite “maltratar” a los demás. Y este año le ha tocado a mi hija…
    Mi niña por ahora lo va llevando. Bien no, pero al menos no lo lleva mal. Lo que está intentando es evitarla, y buscar un nuevo grupo de amigas, a ver si lo consigue, porque esta niña también se está dedicando a hablar mal de ella.
    Por ahora estamos en observación, en el colegio y yo en casa, para que no vaya a más, pero no es fácil…
    Menos mal que mi hija por ahora tiene la autoestima muy alta, pero mira que da rabia que haya niños tan crueles.

    • Nuria García Responder

      Hola Silvia!

      Tienes toda la razón, lamentablemente yo daba consejos desde la generalidad y ahí es difícil que los consejos sirvan. Como comentas, el acoso escolar se puede dar entre amigos y evidentemente en ese caso, la solución no sería que se conocieran más. Tu hija está yendo por el buen camino, buscar un nuevo grupo y amigas que la apoyen es la mejor solución y de hecho es una de las que propongo.

      En cuanto a los rumores que su ex amiga está vertiendo… decirte que es importante el modo en que ataje esa clase de habladurías. Al final, la gente acaba dándose cuenta de quién es auténtico de verdad.

      Y después asesorarte sobre un punto que considero crucial después de la casuística que he visto. Puede que creas que es soberbia, pero en el fondo es más falta de autoestima que otra cosa. Los mecanismos de defensa son así, algunos son más evidentes que otros. Cuanto “más gallito/a”, más carencias tiene. Es la ley de: Antes de que me pisen, prefiero pisar yo. Estoy segura que no la cruzó sin más… nunca lo hacen. Siempre hay algo que envidian o que les hace pensar que son inferiores. Mucho ánimo y paciencia!

  2. Jesús Belzunce Responder

    Me ha gustado mucho este post.

  3. Apuntes jurídicos no convencionales Responder

    Muy útil y valiosa esta entrada. Esto es algo rutinario para padres e hijos. Nosotros lo analizamos desde el punto de vista jurídico, este enfoque psicológico nos ha aportado mucho. ¡gracias!

    • Nuria García Responder

      Totalmente de acuerdo Apuntes jurídicos no convencionales. Muchas veces perdemos de vista el resto de enfoques, por eso es importante trabajar en red y me alegro que os haya servido. Gracias a vosotros por el comentario! :)

  4. MRT Responder

    Muy interesante el artículo. De todas maneras, creo que en todos estos artículos que se están escribiendo no se habla de la otra parte: del agresor. Gracias a Dios, mis hijos no han estado en ninguno de los dos extremos, ni como víctimas, ni como agresores. Pero no deja de ser un tema que nos preocupa mucho como padres.
    Leo muchos artículos como este, que muestran formas de identificar si nuestros hijos están siendo agredidos, pero ¿y si nuestros hijos son los agresores? ¿Cómo lo identificamos y cómo los ayudamos para que corrijan? Honestamente, como madre, me angustiaría muchísimo si mi hijo fuera víctima de bullying, pero también me angustiaría muchísimo si el bully fuera él.
    Me parece que es igual de importante guiar a los padres a ver si nuestros hijos podrían ser agresores, a no dejarnos llevar por nuestro amor de padres para no verlo y a dejarnos llevar por ese mismo amor de padres para buscar la forma de ayudar a nuestro hijo a corregir su actitud agresora para que logre convertirse en un adulto de bien.
    Gracias.

    • Nuria García Responder

      Lo primero de todo muchas gracias por tu opinión MRT, la verdad es que no podría estar más de acuerdo, poco he de añadir a lo que has comentado. De hecho, próximamente trataremos sobre este tema y otros que nos parecen los grandes olvidados en el tema del acoso. Está genial recibir este feedback para escribir nuevos artículos relacionados con estos temas. Una vez más, gracias! :)

  5. Cristina Responder

    A mi me pasó reciente una experiencia, como la de Silvia.
    Mi hija tiene 6 años y hace como 1 año que viene arrastrando un conflicto con su mejor “amiga” y con la que tengo una relación de amiga con su madre.
    Por no entender hasta que punto eran cosas de niñas o no, por el bien de mi relación de amistad, fui dando largas.
    Llego vacaciones de verano y mi hija (aunque no ha estado con la amiga todo el periodo), me pedía que por favor la cambiara de cole y la justificativa era la siempre: no quería estar con la amiga. La situación pasó a llamarme mayor atención cuando al volver de vacaciones, ella seguía con la misma opinión: no quería estar con la amiga y (lo que es normal por su tan corta edad) no sabia como solucionar su conflicto.
    Empecé a notar un cambio drástico en su auto estima y en su conducta y intentando entender un poco más a fondo el problema, con interrogaciones amigables conseguí llegar a la razón de su molestia: su amiga la hostigaba emocionalmente (con criticas relacionadas a su apariencia, forma de vestir, amenazas y excesiva posesión).
    Casualidad, estaba organizando una fiesta de pijama en mi casa con sus amigas y pude concluir a través de su conducta que el sufrimiento de mi hija era real. Entonces tomé la decisión de ayudarla en el proceso de alejamiento, pidiendo a la profesora que las separara en la clase y cambiando los horarios de extra escolares que hacían juntas.
    Como amiga de la madre expuse la situación y hablé de mi decisión, lo que genero una ruptura en nuestra relación de amistad porque ella no estaba de acuerdo con mi actitud y consideró que eran cosas de niñas y que no daría la misma importancia que yo.
    La verdad que aún no sé si tomé la decisión más correcta en el tema social pero desde que hubo el alejamiento (2 semanas) noto mejora considerable de ánimos y en la auto estima de mi hija.

    • Nuria García Responder

      Gracias por compartir tu experiencia y sobretodo ver el proceso de cómo lo has resuelto Cristina.

      En mi opinión, has tomado todas las vías que creías oportunas para solucionarlo, no siempre funciona el tratar de hablar con otros padres y madres. No todo el mundo lo enfoca igual, pero si cómo dices le estaba empezando a afectar, es normal que pensarás en alejarla, aunque eso suponga perder una amistad. No obstante, mi recomendación además de esa sería darle herramientas a tu hija para enfrentarse a ese tipo de situaciones y así se sienta más segura (desconozco si lo hiciste porque no lo mencionas y si ya lo hiciste y no funcionó, te pido disculpas por adelantado).

      Un artículo en el que ya estoy trabajando es darles herramientas para enfrentarse a estas situaciones, ya que aunque no justifico a los agresores, si que creo que es importante y útil en la vida saber reaccionar a este tipo de circunstancias. Hoy será una “amiga”, pero quién sabe si el día de mañana es otra persona. Lo ideal sería que ella supiera qué hacer ante esos ataques. A pesar de que cómo dices es pequeña, hay algunas estrategias que a su edad puede poner en marcha para tratar de rebajar esa presión.

      Una vez más, gracias por tu comentario y espero que tu hija siga estando bien (que en el fondo eso es lo importante)! :)

      • robertacristina Responder

        Muchas gracias por tu opinión, Nuria.
        Ahora estoy en ello, en lo de buscar herramientas para que ella aprenda a enfrentar la situación y superar el conflicto, ya que aunque busquemos la ayuda de los centros o hasta mismo de los padres de otros niños, eso no da la seguridad de que no vuelva a pasar alguna experiencia en que ella, estando preparada, pueda afrontarlo con inteligencia emocional.
        Así que estaré pendiente de leer el articulo en que estas trabajando, para que me pueda ayudar a encontrar estas herramientas y (lo que supongo sea lo más difícil) que mi hija lo asimile.
        Un saludo y gracias,
        Cristina

  6. Pablo Cuesta Responder

    Muchas gracias por tu artículo, Nuria. Es sencillo y muy claro, con pautas prácticas para enfocar este tema tan delicado y que tanto hace sufrir.

    Si alguno estáis interesados en leer algo más de este tema, os recomiendo este post; es una historia de acoso “real” y con algunos consejos (muy humanos) para padres y profesores: http://www.enlasmanosdeyaras.com/acoso-le-daba-panico-volver-a-la-escuela/

    • Nuria García Responder

      Gracias a ti Pablo, me encantan los artículos que publicas. Es muy interesante ver los distintos puntos de vista ante un mismo problema como es la educación, el acoso… y el post que recomiendas es muy útil justo para ver otro punto de vista.

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