por Bei de Tigriteando

Guest Post: Objeción de conciencia con los deberes

Me llamo Bei, soy editora en el blog Tigriteando, donde hablamos, entre otras muchas cosas, de educación. María me contactó para que diera mi visión sobre la objeción de conciencia ante los deberes a raíz de una publicación que hice en redes sociales. Como no soy maestra, aunque tengo formación y experiencia en enseñanza, algunas docentes se ofendieron pues consideraban que me extralimitaba como madre y cuestionaba su trabajo. Por eso, he pedido colaboración para este post a mi marido, que tampoco es maestro, pero si profesor de secundaria.

No voy a entrar en ningún debate sobre si los deberes son positivos o negativos para los niños, en unos días hablaré de eso en nuestro blog, Tigriteando, lo único que quiero plantear con esta colaboración es cual es nuestra función como padres y cuales son nuestros derechos legales. Aunque no seamos maestros, ambos nos manejamos bien con las leyes educativas, espero que os sea útil esta información.

La LOMCE establece “el reconocimiento del papel que corresponde a los padres, madres y tutores legales como primeros responsables de la educación de sus hijos”. Por eso, si por el motivo que sea, como familia, creemos que los deberes son algo negativo para nuestros hijos tenemos la responsabilidad de ser coherentes con nuestros principios y plantearlo en el colegio. No cabe duda de que si nuestra postura moral es contraria a los deberes, pero nuestro hijo es feliz haciéndolos (éste era mi caso de pequeña), no debemos iniciar ninguna acción hasta que él lo pida.

 Lo ideal sería pedir una reunión con el tutor o profesor de nuestro hijo en la que le expongamos nuestra creencia, porque siempre habrá opiniones a favor y en contra de los deberes y una batalla dialéctica no sólo no nos conviene, sino que tiene poco sentido. Esta reunión no será para pedir permiso, primero porque cuando pides permiso te expones a que te digan que no y, segundo, porque no lo necesitamos, pues la patria potestad de nuestros hijos es nuestra, no del colegio.

En esta reunión podremos tratar los siguientes puntos:

1/ El derecho al tiempo libre

La escolarización es obligatoria de los 6 a los 16 años de edad, pero esta obligatoriedad se circunscribe tan solo a las horas lectivas. En ningún caso se refiere al tiempo libre de los niños, que es, no solo patrimonio de la familia, sino además un derecho de la infancia, que viene recogido tanto en la Constitución como en distintos tratados internacionales. Por eso, tan solo debemos comunicar nuestra elección, por cortesía, al profesor de nuestro hijo.

2/ Influencia en las calificaciones

Puede ocurrir que el profesor nos informe de que nuestra opción puede tener repercusión en las calificaciones de nuestros hijos, en ese caso debemos solicitar la programación didáctica de la/las asignatura/as en la que se establecen los porcentajes que corresponden a trabajo del alumno (y como se estipula que es trabajo de casa y que es trabajo de clase).

Debemos recordar que si las calificaciones no se han ajustado a la programación didáctica o son abusivas, siempre podemos reclamarlas en el plazo de tres días.

3/ Los castigos.

Por otro lado, hay profesores que pueden imponer castigos a los niños que no traigan los deberes hechos, en ese caso, podemos solicitar el régimen de convivencia del centro, en el que se establecen las posibles sanciones, que normalmente consisten en privación del tiempo de recreo o aumentar la permanencia del alumno en el centro. Las leyes educativas otorgan una potestad sancionadora al docente, pero solo si son contrarias a las normas de convivencia estipuladas y tienen lugar en el centro educativo. Además, los mismo pediatras se han posicionado en contra de la privación del recreo a los alumnos.

Si nuestro hijo o hija tuvieran algún tipo de problema de este tipo, debemos pedir una nueva reunión con el profesor y si mantiene su postura, se podría solicitar una reunión a Dirección/Jefatura de Estudios, un escrito al Consejo Escolar y si, aún con todo, nada de eso funciona, podemos acudir ante Inspección Educativa.

Finalmente, deberíamos cerrar la reunión con la mayor cordialidad y el deseo de poder tener una relación fluida entre familia y colegio, y manifestando nuestro deseo de colaboración para el resto del curso.

No me gustaría terminar el artículo sin una reflexión final, ¿Merece la pena pasar por esto? ¿Hacer al niño pasar por esta situación? Desde luego es una cuestión muy personal, y que depende de múltiples factores. Pero, para mí, luchar por lo que creemos justo, aunque suponga ir contracorriente, siempre es positivo. Y por supuesto, les estamos dando una oportunidad de decidir a los chicos, si él o ella quieren hacer deberes para no posicionarse en contra del  profesor o la clase, es su elección. Si quieren ser objetores de deberes, les acompañamos  y lucharemos con ellos. Debemos explicarles los pros y los contras, los riesgos y las ventajas de tomar la decisión, y, sea cual sea, respetarla. Y por supuesto decirles que pueden cambiar de opinión en cualquier momento.

La autonomía para decidir y el pensamiento crítico son competencias muy positivas a desarrollar, que le valdrán toda la vida, incluso cuando termine su vida escolar. Como decía María Montessori, ¡seguid al niño! Ellos tienen todas las respuestas.

Por otro lado, a lo mejor resulta que hay más padres y más niños dispuestos a cambiar las cosas, desde el respeto y el diálogo, quizás no estemos tan solos…

“Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos conscientes y comprometidos pueden cambiar el mundo. De hecho, es lo único que lo ha logrado jamás” Margaret Meat

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Si quieres entrar en el debate que hemos abierto sobre este tema, ¡encantados!. Cuanto más comentemos nuestras dudas, los pros, contras, lo que te preocupa o lo que tu has hecho, mejor lo haremos!. Todos juntos podremos!

Pincha aquí para ir al debate

11 thoughts on “Guest Post: Objeción de conciencia con los deberes

  1. Fátima Responder

    Me llamo Fátima, no soy madre pero sí maestra tutora de un grupo de 3º de primaria. Creo que los deberes, entendiendo deberes como unas actividades obligatorias basadas en ejercicios repetitivos, no son adecuados para las etapas de primaria, ahora bien, si la metodología desarrollada en el aula es basada en proyectos muchas veces necesitamos que la familia se implique en el proceso y los niños y niñas llevan deberes, por ejemplo, ahora estamos en el proceso de montar un hospital dentro del aula, los niños llevan de deberes una entrevista que le harán a sus familias para recoger ciertos datos sobre su nacimiento, con esos datos luego realizaremos en clase muuuuuuchas tareas de lengua, mate, naturales, etc ¿Qué os parecen estos deberes? Porque deberes hay de muchos tipos. La pasada semana, para trabajar la vuelta al cole, hicimos unos pequeños telediarios, el trabajo se desarrolló en el aula pero 3 días antes se llevaron sus noticias a casa para practicar la locución y escuchar consejos de otras personas, eso también son deberes.

    • Bei Responder

      Hola Fátima!
      Esos deberes me parecen mucho más interesantes para los niños y seguramente quieran hacerlos, por los que el problema no se plantearía en las casas. Pero aún así, el tiempo libre después del colegio es potestad de la familia del niño.
      ¡Que suerte tienen tus alumnos de tenerte!
      Un saludo,
      Bei

  2. PrinsesDi Responder

    Yo soy mama de una bebe de 8 meses. Este tema me pilla de lejos aun pero sigo a Bei en instagram y me parece interesante. Yo siempre he sido muy enpollona y me gustaba hacer deberes(es mas, empece el colé un año antes porque mis abuelos vivían verca de uno, veía a los niños todos los días y yo también quería)
    Yo la verdad que siempre he visto los deberes como algo bueno. Es inevitable que en algún momento u otro un niño necesite reforzar lo aprendido en clase porque con el tiempo de clase no es suficiente, porque le cuesta mas. Es necesario repasar y fijar conocimientos y normalment solo puede hacerse con deberes. El problema es que con la vida que llevamos, las clases extra escolares a las que llevamos a los niños, las largas jornadas de trabajo de los padres… Al llegar a casa ni el padre ni El Niño tienen ganas de deberes.
    Me gusta la idea de deberes que planteas Fátima, da una visión global a lo aprendido y lo hace más dinámico. Pero creo que eso no quita que tengan que repasar sumas o caligrafía por ejemplo.
    Yo estoy a favor de los deberes en su justa medida

    • Bei Responder

      Jiji yo también era fan de los deberes, pero lo cierto es que la mayoría de los niños no lo viven así… Y teniendo en cuenta que estan obligados por Ley a estar x horas en el colegio, que mínimo por la tarde puedan elegir si les apetece jugar al futbol, hacer teatro o aprender cerámica no? Creo que eso es mucho más importante que los deberes, porque de lo contrario el mensaje que les llega es “tus motivaciones, tus intereses, tus hobbys, no son valiosos, lo único que importa es el deber y el colegio”.
      Un abrazote!

  3. Marta García Responder
    • Bei Responder

      Marta, lo compartiré la semana próxima en otro post, bravo por tu escrito, ya te lo dije 😉

  4. Nazareth Responder

    Pues yo pienso que si mis jefes me dijeran que en casa siguiera haciendo un poquito mas de trabajo los miraría con cara de loca y que acordaría de alguien seguro, esto es lo que deben pensar los niños cuando tienen que hacer deberes en casa si tienen que reforzar en casa es posible que las clases no estén bien estructuradas o impartidas!!

    • Bei Responder

      Nazareth, lo malo es que muchos trabajadores siguen currando en casa, y fuera de su horario… lo tenemos tan asumido… yo pienso como tú. Un abrazo!

  5. jarca Responder

    Lo siento pero hace mucho que no leía tantas tonterías como las que dice este artículo.Pero tengo claro que si se sigue la idea de que mientras al niño le guste no pasa nada, pero en el momento que no…pues venga la revolución, se va al colegio y se cuestiona todo…lo siento….así flaco favor le haces a tu hijo. Creera que todo esta bien mientras le guste y sino a cambiarlo. Ya me contaras en unos años…cuando sea un nini

    • Tigriteando Responder

      Te copio la respuesta que te hemos dado en facebook, un saludo,
      Bueno Paloma, en el artículo ya decimos que eso da para otro debate, que no era el objeto de este post. Tales tonterías, como tu las llamas, son realmente nuestros derechos como padres, que, desde el respeto, podemos ejercer, pues el tiempo de escolarización obligatoria y por tanto, de tareas, se limita al horario escolar.. No es una cuestión de desobediencia, sino de enseñar a nuestros hijos los cauces para cambiar las cosas que nos parecen justas, siempre con la ley en una mano y el corazón en la otra. Por otro lado, te diré que hay evidencia sobre el efecto negativo de los deberes en el aprendizaje de los niños y además, mi marido, profesor de secundaria, quiere decirte que en su clase tiene muchos ninis como tú los llamas (de nuevo otra falta tremenda de respeto) con muchas horas de deberes a sus espaldas (y desmotivación y un más que probable fracaso escolar). Lo que tú llamas generación nini es un producto de este caduco y atrasado sistema educativo, opiniones como la tuya, completamente libres (aunque podrían ser un poco más educadas y respetuosas) no hacen más que perpetuarlo y agrandar el bache que llamamos fracaso escolar. Gracias por el debate, un saludo.

  6. Eva Celeiro Responder

    Gracias por los puntos a tratar en esa me temo que difícil reunión con el profesor/a que nos tocará en Primaria. Me los he copiado para el próximo año! Estoy totalmente de acuerdo contigo. Los responsables de la educación en casa somos padres y madres y ésta no se limita a hacer fichas de actividades, sino que engloba la educación emocional, el juego, la convivencia, etc. Si el profesor no es capaz de organizar las horas lectivas (obligatorias Sólo de 9 a 2), entonces el problema es de la metodología, no de los niños. Los padres no tenemos la obligación de ejercer de profesores de apoyo en casa, en todo caso, que el colegio organice clases tuteladas por las tardes para que los niños (voluntariamente) hagan las tareas que les hayan mandado.
    La persona que ha opinado que todo esto es una tontería y que fomenta la desobediencia y el cuestionamiento de todo: exacto, eso es lo deseable, que los niños se formen como pensadores críticos que puedan opinar e incluso desobedecer cuando las órdenes sean injustas. En nuestra familia no permitimos que alguien ajeno a nosotros dicte cómo pasamos el tiempo en casa. Allá cada uno con sus valores. Si pensais que es positivo para un niño de 7-8 años el dedicar todas sus tardes a sentarse delante de los deberes durante 2-3 horas, pues estupendo. Al menos, en mi escuela yo voy a hacer campaña para que los deberes sean optativos.

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